Biniaraix es una pequeña aldea, situada a unos dos kilómetros de Sóller, el centro de la cual se encuentra en la plaza de la Concepció, donde está la pequeña iglesia de la Immaculada Concepció, construida entre los siglos XVI y XVII. Al final de la calle de Sant Josep, saliendo desde la misma plaza, se encuentran los lavaderos donde en otros tiempos las mujeres de Biniaraix hacían la colada. Este es el punto de partida para acceder al barranco de Biniaraix, uno de los paisajes más atractivos de Mallorca, donde solamente se puede acceder a pie, a través de un camino empedrado, posiblemente construido en la edad media durante la época musulmana o en tiempos de la dominación romana, el cual asciende sinuosamente entre los escalones de unos bancales que sostienen olivos milenarios, por donde baja un torrente. Este es uno de los dos caminos para llegar a Lluc a pie desde Sóller.