El pequeño hotel de interior La Posada de Lluc, se encuentra en el interior del centro histórico de Pollensa, en el norte de Mallorca, bajo la Sierra de Tramuntana. El cual ofrece a sus huéspedes un pequeño oasis de paz donde relajarse, con numerosos restaurantes excelentes, de hecho todo lo que tiene que ofrecer el emblemático pueblo de Pollença, se encuentra a poca distancia del hotel. La Posada de Lluc además, cuenta con una sala de estar con televisión, una estantería con libros sobre Mallorca en los cuales encontrará información sobre los lugares que desea visitar, y un ordenador con conexión gratuita a Internet. A la vez, podrá disfrutar de una piscina con solárium, donde tomar el sol mientra toma algo.
El hotel la Posada de Lluc cuenta con 8 encantadoras habitaciones, cada una de ellas decorada individualmente con muebles de gran calidad y finas telas. Cuatro de ellas están orientadas hacia la piscina del hotel (Dobles Superiores), mientras que las otras 4 dan a la calle.
Los orígenes de esta casa se remontan al 1459, año en que el antiguo edificio fue donado al Santuario de Lluc. A partir de entonces y hasta el siglo XIX la Posada de Lluc perteneció al conocido Monasterio de Lluc, con diferentes usos. Por una parte, era la morada donde pernoctaban los colegiales y los frailes del Santuario de Lluc cuando bajaban del monasterio para atender sus asuntos; también era utilizado como almacén y, además, era el principal punto de acceso de los peregrinos mallorquines cuando querían subir a Lluc, puesto que el resto de accesos eran muy peligrosos. Durante el siglo XIX la Posada de Lluc sufrió la desamortización que vivieron todas las Órdenes Religiosas, pasando a manos del Estado y posteriormente a manos privadas. En 2002, la antigua casa fue transformada en el pequeño y acogedor hotel de interior, que es hoy en día.